Afiliados pueden ahorrar más de $ 200 mil al elegir la AFP con comisiones más bajas

Más de $200.000 pueden ahorrarse al año -dependiendo del nivel de ingreso imponible- los afiliados de las distintas AFP, si eligen la administradora que menos les cobra como comisión por la administración de sus fondos previsionales, según lo revelan las estadísticas actualizadas de la Superintendencia del ramo. A diciembre de este año, dependiendo del nivel de sueldo imponible, se pagan mensualmente a las distintas AFP entre $3.420 y $32.738 por las labores de recaudación y administración de los fondos previsionales de los cotizantes.

 

La Superintendencia tiene un fácil modelo para ver los costos previsionales según el sueldo imponible propio. Se ingresa al modelo, se coloca el sueldo imponible específico y el rango de edad de afiliado y el sistema arroja las diferentes alternativas e incluso el ahorro posible de alcanzar.  En general, se usa la alternativa de “no pensionado” aún.

 

Una parte relevante del mayor diferencial de costos previsionales existentes entre las distintas AFP, se debe al ingreso de una nueva AFP al mercado, Modelo, que justamente ingresó por la vía de una licitación de nuevos afiliados, cuya variable esencial era la de contar con el menor costo previsional.

 

Fuente: Consorcio Nacional de Seguros

Sernac llama a cuidar el bolsillo de los avances en efectivo en Navidad

Un avance en efectivo parece dinero fácil, pero es un crédito por el que puede terminar pagando más del doble. En general, un avance en efectivo puede resultar más caro que usar la tarjeta.

  • Es importante fijarse no sólo en los intereses, pues el costo final está formado también por las comisiones.

  • En las últimas horas previas a Navidad, el SERNAC entrega recomendaciones para orientar a los consumidores que se tienten con un avance en efectivo para enfrentar los gastos del fin de semana.
  • Por un avance en efectivo de $100 mil a 12 meses, un consumidor puede llegar a pagar más del doble de lo que pidió, pues el costo total puede llegar hasta los $243.449 (Banco Santander).
  • Asimismo, nuevamente se confirma la necesidad de “vitrinear” créditos, pues existen diferencias de $139.569 o 134%, con un mínimo de $139.569 (Coopeuch).


 

¿Da lo mismo qué tipo de cliente sea?

  • No. Pues por ejemplo, en Banco Santander, dos consumidores que pidan el mismo monto y plazos, pagan hasta $125.117 de diferencia, con un mínimo de $118.332 y un máximo de $243.449 dependiendo del tipo de cliente que sea para la empresa. Esto es, de acuerdo a la evaluación económica que haga la institución del cliente, los productos asociados que tenga, el riesgo que represente, las condiciones de la operación (si considera costos fijos) etc.
  • Las Cajas de Compensación tienen un costo único por créditos simples.

 

¿Bancos, Retail o Cajas de Compensación?

 

  • Las Cajas de Compensación tienen el menor costo promedio de $108.344 (y costo único) por un crédito simple de $100 mil en 12 cuotas. Le siguen (considerando los mínimos) los avances con tarjetas de crédito bancarias con un mínimo promedio de $113.820 y un máximo de $177.216 y los avances con tarjetas de crédito del Retail con un promedio mínimo de $127.114 y un máximo de $154.831.

 

¿Es más conveniente pedir un avance o usar la tarjeta?

 

  • Para responder a esta pregunta comparamos el costo de un avance en efectivo o crédito simple de $100.000 a 12 meses con la simulación de la compra de un televisor de ese valor.
  • En el 96% de los casos (1 de 23) considerando los costos mínimos, es más económico realizar una compra con tarjeta que efectuar un avance en efectivo para adquirir el mismo producto. En el caso de los totales máximos esto llega a un 91% de los casos.
  • Comprar con tarjeta puede resultar hasta más de $42 mil más barato que un avance en efectivo.
    • Una razón que explica la mayor conveniencia de la compra con tarjetas versus los avances en efectivo, es la vigencia de varias ofertas de compra con tarjeta sin pago de interés ni comisión.
    • No obstante, es importante preguntar qué tipo de cliente es y por lo tanto a que precio del crédito final accederá y cotizar la mejor alternativa con ese valor.


¿Basta fijarse en los intereses? 

    • No, pues el costo final del crédito está formado también por comisiones e impuestos, por lo que la institución que cobre menos intereses, no será necesariamente la más económica en el costo total. 
    • Sólo las comisiones (gastos de mantención o administración de la cuenta más aquellas aplicadas por el tipo de operación) pueden llegar a representar hasta el 46% del costo total del crédito.
    • Dependiendo de la tarjeta que se utilice y del tipo de cliente, al realizar un avance en efectivo se puede pagar por concepto de comisiones asociadas a dicha operación (comisión variable) desde $0 hasta $32.238.
    • La tarjeta con mayores cobros fijos (*) de mantención/administración anual es la ofrecida por Banco Santander, que puede llegar a $100.284, mientras que la tarjeta con menores cobros es Coopeuch, que en total llega a $11.064.

     

    Conclusiones

     

    • Prefiera la compra al contado pues por un avance en efectivo de $100 mil a 12 cuotas puede terminar pagando más del doble de lo que pidió.
    • Recuerde que un avance en efectivo aunque parezca dinero fácil, es un crédito y no hay crédito gratis.
    • Si decide comprar a crédito, no pida más de lo que pueda pagar. El mejor regalo que puede hacer a su familia es la tranquilidad y no la angustia por deudas que no pueda asumir.
    • “Vitrinee” los créditos, pues por un avance existen diferencias de 134% entre el más caro y el más barato, o casi $140 mil.
    • En general, es más barato usar la tarjeta de crédito que pedir un avance en efectivo.
    • Si va a usar la tarjeta, es mejor pagar las compras con una sola y es recomendable concentrar todas las compras en una sola transacción. Cada vez que usted pase por la caja le estarán cobrando comisiones.
    • Fíjese en el costo final no sólo en la cuota y no mire sólo en los intereses pues el costo final está formado también por comisiones e impuestos.
    • No se fije sólo en el “desde” y pregunte por el “hasta” o el precio que le cobrarán a usted dependiendo del tipo de cliente que sea para la institución. Dos clientes que pidan un avance de $100 mil en 12 meses en un mismo banco pagan más de $120 mil de diferencia.

     

    (*) Considera la comisión de administración / mantención mensual para toda la operación (12 meses) más la comisión por administración anual en los casos en que procede. Las estimaciones suponen una única operación con tarjeta sin plan de productos.

     

Fuente. Sernac

APV… Una decisión correcta

¿Por qué hacer APV?

 

A través de la Comisión Marcel, cuyo informe se entregó en el año 2008, se concluyó que en promedio la tasa de reemplazo de los chilenos se sitúa en torno al 40%.   Esto quiere decir que si el promedio de los sueldos recibidos los últimos años trabajados es 100, mi jubilación será de 40; esto claramente es insuficiente para mantener el nivel de vida.  Lo anterior hace que sea imperativo realizar ahorros adicionales a mis cotizaciones obligatorias en la AFP. Es importante destacar que mientras antes se comience a ahorrar, menor es el monto que debemos destinar al ahorro.   Si bien el fin principal del APV es mejorar la pensión, este tiene varios objetivos, entre los cuales se encuentran:

Ø       Hacer uso de beneficios tributarios

Ø       Poder pensionarse anticipadamente

Ø       Acudir a los ahorros en caso de cesantía

Ø       Aumentar los fondos que puedo retirar como excedentes de libre disposición (ELD)

Ø       Utilizar los fondos para otros fines

 

¿En cuanto al beneficio tributario, qué son las alternativas A y B?

 

Hasta el año 2008 existía un solo incentivo tributario al hacer APV, en la actualidad ese mecanismo es conocido como alternativa B.   En esta modalidad, el monto total que destino a ahorro previsional es retirado de mi sueldo bruto y va directo a la institución que administra mis ahorros.  Lo anterior genera, al momento de hacer el ahorro, un beneficio que porcentualmente va a ser equivalente al tramo de impuesto en el cual me encuentro.  Es decir, es un beneficio progresivo, ya que mientras mayor es mi renta, mayor es el beneficio de realizar APV. 

Con el fin de generar un incentivo para las personas de rentas medias y bajas (más del 90% de la población en Chile), se incorporó una opción alternativa a la anterior.  En esta modalidad, el dinero para ahorrar debe salir desde mi sueldo Líquido;  sobre el monto total de ahorro nominal (aportes realizados sin tomar en cuenta rentabilidad) realizado durante el año, el Estado complementa mi ahorro con un 15% adicional (con un tope de 6 UTM anuales).  Por supuesto ambas modalidades son excluyentes entre sí, aquella que más nos beneficie va a depender del monto del ahorro que realicemos y del ingreso que recibamos.  A continuación, a modo de ejemplo, hay una comparación entre los beneficios que se generan de hacer APV para una persona que tiene un sueldo bruto de $6 MM, claramente a él le conviene la alternativa B dado su alto nivel de ingreso, y por ende, su elevada tasa marginal de impuestos.

¿Quién puede hacer Ahorros Previsionales?

 

Existen dos categorías de ahorros, los cuales tienen normas diferentes que se detallan a continuación:

Ø      Depósitos convenidos: en este caso el aporte es realizado por el empleador (tal cómo en el caso del APVG), por lo que sólo pueden ser realizados por trabajadores dependientes.  Desde  enero del 2010 el tope de estos será de 900 UF.

Ø      Depósitos APV: pueden ser realizados por trabajadores dependientes, trabajadores independientes, empresarios individuales, socios de sociedades de personas y socios gestores de sociedades en comanditas por acciones, por los sueldos empresariales asignados o pagados y afectos al Impuesto Único de Segunda Categoría.

¿Hay algún límite para el ahorro realizado con beneficio tributario?

Ø      Los colaboradores de las empresas o trabajadores dependientes, pueden realizar APV obteniendo beneficio tributario sobre un monto de ahorro equivalente a 50 UF mensuales o 600 UF anuales.  Estos aportes pueden ser realizados directamente por el colaborador, o bien, a través del empleador.

Ø      Los trabajadores que son  independientes, obtienen beneficio tributario sobre el ahorro realizado hasta el monto que resulte de multiplicar 8,33 por el monto total pagado en cotizaciones obligatorias, efectuadas durante el año respectivo, este monto no puede superar las 72 UF anuales (72 UF X 8,33 = 600 UF/año).

Ø      Empresarios individuales, socios de sociedades de personas y socios gestores de sociedades en comanditas por acciones pueden ahorrar con beneficio tributario hasta el monto en UF que representen las cotizaciones obligatorias realizadas por estos con un tope de 72 UF al año.

 

¿Se pueden retirar los fondos antes de jubilar?

Existen determinadas circunstancias que nos obligan a tomar la decisión de utilizar los recursos que hemos ahorrado para mejorar nuestra pensión.   En estos casos uno puede hacer uso del APV; pero al haber obtenido una ayuda por parte del Estado al momento de ahorrar, existe una penalidad al sacar los ahorros, esta penalidad va entre el 3 y 7% del monto retirado.   La tasa única de impuesto sobre el retiro se calcula de la siguiente manera:

 

La institución autorizada está obligada a retener el 15% del monto retirado al momento de realizar un retiro.

¿Existen convenios con empresas que ayuden a sus colaboradores a tener una  mejor jubilación?

 

En la actualidad existen dos tipos de convenios diferentes a través de los cuales las empresas pueden ayudar a sus colaboradores en la misión de obtener mejores jubilaciones. Ambos ofrecen la posibilidad a los colaboradores a realizar ahorro previsional voluntario exigiendo un monto mínimo de ahorro considerablemente menor al que deben realizar al presentarse como clientes individuales, lo anterior lo transforma en un mecanismo de ahorro transversal a la renta.  Adicionalmente, el ahorro de las personas, si bien es individual, al tomarse en cuenta la empresa como un grupo, permite a la institución que administra los ahorros, ofrecer costos de administración de los fondos reducidos y parejos para todos los colaboradores de una misma empresa.  Quizás el punto más relevante es la difusión de la información; hoy vivimos en un país donde el conocimiento en materias de ahorro es bajo, y aun habiendo personas que manejan la información, no lo incorporan en sus hábitos.  El objetivo de estos convenios es dar a conocer a todas las personas la realidad que vivimos en esta materia, llevando la educación en términos de ahorro previsional a todos los rincones de la empresa, tratando de generar un cambio en la conducta y hábitos de todos los  chilenos  que quieran escuchar el mensaje y cuyas empresas quieran ser parte de esta noble misión.

-APVC (colectivo, tiene una normativa legal): a través de este, los ahorros que realicen los colaboradores son complementados con aportes del empleador. Este aporte es universal, es decir, los diferentes contratos de APV Colectivo deben ser igualitarios para todos los colaboradores.  Adicionalmente, estos aportes son de propiedad del trabajador luego de un período que se establece entre el empleador y el colaborador, el cual, de todas formas, no puede exceder los 24 meses; si el colaborador abandona la empresa antes de este período pactado, los fondos vuelven a ser propiedad de la empresa.

-APVG (grupal, es un producto creado para aquellas empresas que no encontraron en el APVC una solución viable para dar solución al problema del ahorro de sus colaboradores): en esta modalidad el empleador tiene la posibilidad de no realizar aportes, o si lo desea, focalizar la ayuda en los segmentos que más lo necesiten, o bien utilizar los aportes como parte de su programa de retención de talento. Los fondos que pasan del empleador al colaborador son de su propiedad al momento de realizarse el traspaso, pero el colaborador no puede utilizarlos sino hasta el momento de su jubilación.


Clarificando qué y cómo vender

MARKETING

CONCEPTOS Y PRÁCTICAS

 

1.       LA IDEA

 

Para llevar a cabo la creación de un negocio o empresa necesitamos partir siempre de la concepción de una idea. Una idea es una imagen o representación que queda en la mente, o intención de hacer algo, ingenio para disponer, inventar y trazar una cosa…

 

Muchas veces la idea no es del todo nueva, sino que por el contrario viene a mejorar o a complementar productos o servicios existentes. Todos hemos tenido alguna vez una idea de

negocio aparentemente brillante. Algunas surgen por la observación de la realidad, otras como resultado de prácticas previas, o como mejoras e innovaciones a otros negocios, es decir, representan el fruto de la experiencia.

 

2.       DE DÓNDE SURGE LA IDEA

 

De los muchos proyectos de empresa que se piensan, sólo algunos llegan a ver la luz. Y aún son menos los que sobreviven a los primeros años.

 

No existen fórmulas mágicas para saberlo. Pero los negocios que llegan a tener éxito acostumbran a presentar algunas de las siguientes características:         

 

ü        La novedad: La originalidad. Operan en sectores de actividades emergentes o nuevas, fundamentalmente, los relacionados con servicios y nuevas tecnologías.  

ü        La gente lo pide: Tienen una clara orientación al mercado, las circunstancias han creado

esa necesidad. Están especializados en un sector concreto de clientes y ofrecen un valor añadido para el usuario que les diferencia de sus competidores.       

ü        Da dinero: Son viables económicamente a mediano plazo, lo que les permite generar

recursos suficientes para financiar el crecimiento de la empresa.        

ü        Sabemos hacerlo: Cuentan con un equipo humano altamente cualificado y comprometido

con el proyecto. Muchos inversores prefieren apostar por un equipo “de primera” con una idea “de segunda” que por un equipo menos cualificado con una idea genial.         

ü        Somos organizados: Parten con una planificación detallada basada en un análisis del mercado; tienen un plan de empresa, estrategia de marketing e incluso un plan de contingencias que prevé los pasos a seguir si algo va mal.

ü        Otra

 

Fuente: Manuel del Micorempresario, Acción Emprendedora

Porqué fracasa un emprendedor…

 

Las causas por las que fracasan los emprendimientos son siempre variadas. Pero conviene conocer algunos de los errores más habituales para no caer en ellos:

  • Falta de orientación al mercado: a menudo no se tienen suficientemente en cuenta las necesidades reales de los consumidores.        
  • ­ La fiebre del fundador: el “enamoramiento romántico” del emprendedor con su proyecto puede llevarle a no reconocer sus defectos.
  •  ­ Escoger mal a los compañeros de viaje: es un error muy habitual rodearse de personas con las que se tiene una amistad muy estrecha sin tener en cuenta si están o no suficientemente capacitadas.
  •  El“mal de piedra”: las inversiones en activos superfluos, como oficinas céntr icas, coches de lujo o mobiliario, perjudican la imagen del emprendedor ante socios e inversores potenciales, porque dan la sensación de despilfarro. Y, con frecuencia, acaban provocando un endeudamiento fatal.
  •  También es posible morir de éxito: si no se ha previsto cómo responder a una gran demanda por parte del mercado, puede ocurrir que la empresa se vea desbordada y fracase.

 Para no caer en ninguno de los puntos anteriores hay que prepararse para emprender. Por lo menos, si usted está leyendo estos párrafos, va por buen camino.

 

 

Cuando se crece, es necesario tener los conocimientos de las prácticas más importantes que nos hagan más capaces de adecuarnos a nuevos requerimientos o necesidades para poder competir y triunfar. Podemos  agrupar estas prácticas en diferentes áreas:

 

 

 

PARA CONDUCIR EL NEGOCIO: ÁREA GESTIÓN

 

Es la práctica que permite tener el control de la empresa utilizando información precisa

y relevante de las distintas áreas y tomando acciones adecuadas según la estrategia y

objetivos de la empresa.

 

PARA CONTRATAR Y ADMINISTRAR EL PERSONAL: ÁREA DE RECURSOS HUMANOS

 

Es el área encargada de seleccionar, contratar, remunerar, capacitar, etc., al personal de la empresa.

 

PARA DECIDIR QUÉ VENDER Y CÓMO HACERLO: ÁREA COMERCIALIZACIÓN (MARKETING)

 

Marketing es un sistema encaminado a conocer las necesidades del mercado, determinar productos y servicios que satisfacen las necesidades de los consumidores potenciales, fijar precios, promover y distribuir.

 

PARA REGISTRAR Y CONTROLAR: ÁREA CONTABILIDAD Y FINANZAS

 

La Contabilidad es un conjunto de técnicas que se utilizan para registrar la información cuantitativa expresada en unidades monetarias (pesos, dólares, o cualquier moneda) de las transacciones que realiza una entidad económica, con objeto de facilitar a los diversos interesados el tomar decisiones en relación con dicha entidad económica.

 

PARA ORGANIZAR LA ELABORACIÓN DE PRODUCTOS Y/O LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO: ÁREA PRODUCCIÓN

 

La Producción es el conjunto de acciones que transforman insumos o materia prima en bienes o servicios, a través de recursos humanos, físicos y técnicos.

 

PARA FORMALIZAR EL NEGOCIO: ÁREA ASPECTOS LEGALES

 

Es el marco que regula las acciones de las empresas, tales como contratos y otras exigencias legales y establece los tributos que éstas deben pagar al fisco.

 

   

Fuente: Manual del Microempresario, Acción Emprendedora

La figura del emprendedor

 

Al analizar empresas exitosas, se puede constatar que la auténtica clave para su logro, suele ser el factor humano. El mayor capital está en el emprendedor mismo y en su equipo de trabajo. Éstos son algunos de los rasgos más habituales en los emprendedores de éxito:           

 

  • Creatividad.      
  • Orientación al logro.      
  • Perseverancia.  
  • Autonomía e independencia.      
  • Liderazgo.        
  • Propensión moderada a asumir riesgos.  
  • Tolerancia al fracaso.    
  • Flexibilidad para adaptarse a los cambios.          
  • Habilidades de comunicación.    
  • Capacidad de trabajo en equipo.

 

 

Los expertos coinciden también en la importancia del autoconocimiento. El emprendedor ha de ser muy consciente de sus capacidades y sus limitaciones.

 

El emprendedor debe reflexionar sobre su vida privada para tratar de compaginarla con uno de los proyectos profesionales más absorbentes que existen: poner en marcha una empresa. A continuación se presentan algunas preguntas que pueden servir de apoyo:

 

¿TIENE USTED INICIATIVA?

 

Sólo de usted dependerá el desarrollo de su proyecto, porque ahora es el jefe. Nadie lo va a perseguir para que haga las cosas. Usted mismo debe incentivarse para levantarse cada mañana y cumplir sus objetivos.

 

¿CÓMO INTERACTÚA CON DISTINTAS PERSONALIDADES?

 

Como empresario deberá interactuar con diversas personas como clientes, proveedores, bancos, entre otros. ¿Puede Ud. Manejar un cliente exigente, un proveedor poco confiable o una recepcionista mal genio si es que esto es necesario para su negocio?

 

¿ES USTED BUENO A LA HORA DE TOMAR DECISIONES?

 

Los emprendedores se ven enfrentados a numerosas decisiones a diario y deben ser capaces de elegir la opción correcta en cada una de estas situaciones. ¿Se considera Ud. una persona reflexiva para tomar decisiones o es más bien impulsiva?

 

¿TIENE USTED LA RESISTENCIA TANTO FÍSICA COMO EMOCIONAL PARA SER UN EMPRENDEDOR?

 

Ser emprendedor puede ser emocionante, pero requiere de trabajo duro y de perseverancia en momentos difíciles. ¿Cuál ha sido en el pasado su reacción frente a un fracaso vivido?

 

¿CUÁN BUENO ES USTED PARA PLANIFICAR Y ORGANIZAR?

 

Las investigaciones demuestran que una mala planificación es la responsable de la mayoría de los fracasos en los negocios. La buena organización tanto financiera, de horarios, producción, entre otros, pueden ayudarlo a sortear estos obstáculos con éxito. ¿Qué opina de destinar parte de su tiempo a la planificación de su negocio?

 

¿ES SU MOTIVACIÓN LO SUFICIENTEMENTE FUERTE?

 

Un negocio propio significa tener la responsabilidad del éxito o fracaso del negocio y esto puede agotar emocionalmente a alguien que no esté lo suficientemente motivado con ser empresario. La idea es que usted disfrute creando y emprendiendo su negocio. Haga algo que realmente le gusta. ¿Qué es lo que más le gusta de su negocio? ¿Qué es lo que menos le gusta? ¿Cómo se equilibran ambos extremos?

 

¿CÓMO AFECTARÁ MI NEGOCIO A MI FAMILIA?

 

Los primeros años del negocio pueden afectar su vida familiar y por esto es importante que ellos estén involucrados y sepan qué pueden esperar del proceso, de tal forma que mantengan su confianza en usted durante el tiempo que sea necesario. Este proceso puede disminuir el nivel financiero de su familia mientras empieza y por esto es importante ajustar sus necesidades financieras a un nivel compatible con el desarrollo del nuevo negocio.

 

Fuente: Manual del Microempresario, Acción Emprendedora

Haciéndonos cargo de nuestro Bienestar Financiero

 

 

Cuando le preguntamos a las personas como se visualizan en 10 años más o cuando estén jubilados, inevitablemente todos se proyectan con su casa pagada, con mucha tranquilidad económica y tiempo libre para disfrutar.

 

¿pero estamos trabajando realmente tras este objetivo, o nos encontramos más bien en una situación de un notable deterioro en nuestras finanzas personales y familiares, que garantizan muy poco que esta proyección realmente se logre?

 

Muchos psicologos dirían, que la respuesta a esta situación proviene de la mala administración de nuestras emociones, por lo que todo se resuelve alí, en el campo de las “habilidades blandas”. En otras palabras, quién no logre administrar mejor sus emociones, por la vía del “autoconocimiento” y “autocontrol”, será otro caso más, del “que tropieza dos veces con la misma piedra”.

 

La vida puede tornarse una lata cuando vivimos con una excesiva disciplina o autocontrol, ya que reprime nuestros más profundos deseos y vivencias más intensas, y dado que es bastabte cierto que estamos de paso en esta vida. Pero:

 

¿podríamos vivir todas estas experiencias de una manera intensa y lúdica, sin perder hasta la camiseta?

 

La respuesta es Sí, pero desafortunadamente con una buena dosis de racionalidad, conciencia y disciplina, al menos, cada cierto tiempo. Al igual que en un viaje, requerimos contar con una hoja de ruta, una brújula, y con una adecuada planificación. Todo esto, de manera que no nos pille la noche en el camino, sin donde alojar, y con riesgos de vernos seriamente  amenazados.

 

Algunos consejos para administrar mejor nuestra finanzas, y así mejorar nuestro bienestar financiero, el mismo que nos dará la posibiliad de alcanzar nuestros anhelados sueños.

 

 1.       Deudas. 

         i. La deuda no es ingreso, es un egreso. Por lo tanto, el argumento “es que me endeudo porque no me alcanza para vivir” es irracional, salvo, para aquellas personas que se encuentren  con un ingreso hogar menor al de subsistencia.

 

       ii. Usted puede contraer y por lo tanto comprometerse con una deuda, sólo si hoy puede ahorra el mismo monto que la cuota a la cual se oblifgará. En otras palabras, lo que está eligiendo, es adelantar la satisfacción de un determinado consumo o servicio, que de otra manera tardaría un tiempo en adquirir por la vía del ahorro mensual, por lo que está dispuesto a asumir un costo financiero. (el costo, de anticipar ese flujo)

 

      iii. Tiene muy poco sentido, el endeudarse a un plazo excesivamente mayor al de  la vida útil del beneficio. Un ejemplo tradicional a este respecto, es el endeudarse a 36 meses para un viaje de un mes.

 

      iv. El “sacar un clavo con otro clavo” o la conocida “bicicleta financiera”, genera un cuadro de acreedores inmanejable, encareciendo por lo general la estructura de deudas. Cuando el número de acreedores o el número de deudas es alrededor de 7, llegó a la frontera de lo inmanejable.

 

        v. El nivel de deuda aconsejable tiene mucho que ver con el ciclo de vida en que usted se encuentra. Si es muy joven, probablemente su ingreso futuro será mayor que su ingreso actual, con lo cual, tendrá una mayor disponibilidad para hacer frente a sus compromisos. Si por el contrario, se encuentra a pocos años de jubilar, su ingreso futuro será menor que su ingreso actual, con lo cual, tendrá una menor disponibilidad para hacer frente a sus compromisos.

 

      vi.  Del ciclo de vida se desprende, que su situación financiera puede diferir ostensiblemente de terceros, por lo que el factor imitación, tiene sentido sólo en la medida que se trata de pares etáreos.

 

 

2.  Consejos para Ahorrar      

¿Por qué es tan difícil ahorrar?

El dicho sostiene que cada uno sabe “hasta dónde le aprieta el zapato”. La realidad, también, asegura que todos hemos iniciado, muchas veces, planes de ahorro que luego abandonamos o, peor aún, olvidamos. Aquí te damos algunos consejos para  ahorrar y no morir en el intento.

i.  Establezca un ahorro fijo.       

 

La constancia es la clave. Para ello, defina un monto fijo de ahorro, sea diario, semanal o mensual. La cantidad debe ser estimada según su holgura financiera: evalúe cuánto gastas y cuáles son tus ingresos. Sacrifique los gastos innecesarios y establece una cifra de ahorro.

 

ii.  Pongase una meta.     

 

Establezca un objetivo de ahorro: vacaciones familiares, educación de los hijos, u otro. Es importante que defina qué quiere y en cuánto tiempo lo necesita. De esta forma sabrá cuánto necesita ahorrar para llegar a la meta. Puede partir con objetivos sencillos y cortos, para luego incursionar en proyectos de largo alcance y mayor inversión.

 

iii.  Aléjese del cajero automático.   

 

Controlar nuestros impulsos de ir a sacar dinero del cajero a cada momento es clave. Estudiar el nivel de gastos semanales de efectivo, presupuestar los pagos y hacer, por ejemplo, sólo uno o dos retiros en ese período. Programe sus gastos diarios y, ojalá, lleva efectivo suficiente para ello, pero no mucho más (para una verdadera emergencia carga tu tarjeta de crédito o débito). Esto te ayudará a gastar menos y a pagar menos comisiones bancarias por retiros.

 

iv.  Siga pagando.    

 

Si ya terminó de pagar su auto o el préstamo que utilizó para salir de vacaciones, ¡siga pagándolo! La única diferencia es que esta vez, en vez de enviar el dinero directo a su acreedor, deposítelo en su cuenta de ahorro. Lo más importante es evitar que ese dinero que ya no destinará al pago de una deuda quede libre en su cuenta. Si eso pasa, seguro encontrará en qué gastarlo. Y eso pasará más rápido de lo que se imagina..

 





Tiquitiquití…….

Como ya sabes, se nos acercan varios días de celebración de fiestas nacionales que en esta oportunidad tienen una característica diferente a las que siempre disfrutamos en esta fecha ya que este es el año del Bicentenario. Sin duda que es una tremenda oportunidad para reunirnos con los amigos y la familia, para dejar de lado el cansancio acumulado del año y de la presión del trabajo o de los estudios, pero siempre es importante sentarnos a pensar un poco acerca de lo siguiente.

 

En estas situaciones de efervescencia social, el comercio y el mercado en general aprovechan de tentarnos con una serie de aparatitos y cosas que pareciera que deben ir de la mano con la celebración, me refiero a la oferta de artículos y créditos que intentan darnos a entender que si no los compramos o aceptamos no podremos disfrutar las fiestas como corresponde, pero no olvides que nadie nos regala nada y todo lo que parece un regalo en realidad a corto o mediano plazo hay que pagarlo, entonces no arriesguemos el bienestar presente o futuro por unos días de entretención. Creo que esta es una tremenda posibilidad de volcarnos hacia nuestra fanilia, enseñarles con el ejemplo a nuestros hijos a como celebrar las fiestas sin caer en el exceso, respondámonos estas preguntas ¿es razonable comernos 15 kilos de asado o tomarnos 20 litros de vino? A todas luces parece que no ya que no sólo trae consecuencias a la salud sino que al parecer humanamente no estamos preparados para hacernos cargo de tal cantidad. Pero no ocurre en ocasiones una situación similar con el endeudamiento, no nos pasa “a menudo” que nos encalillamos más de la cuenta pensando que tenemos que celebrar hasta reventar y que sino lo hacemos de esa manera somos fomes o no estamos “in” con lo que pasa ya que no hacemos o tenemos lo que nuestro vecino si tiene o si hace.

 

No olvidemos que lo que hacemos o dejamos de hacer es el modelo que les entregamos a nuestros hijos, por lo tanto si ven que nos emborrachamos comprenderán que esa es la manera de celebrar. Así mismo si ven que los padres piden y piden créditos que después se hacen difíciles de pagar piensan que esa es la manera de vivir y con eso hipotecamos el bienestar de las nuevas generaciones, muchas de las cuales ya están con problemas de sobreendeudamiento.

 

 

No seamos irracionales en el consumo, sentirnos bien con nuestras finanzas familiares está en nuestro poder y control y somos nosotros los únicos que podemos regularnos ante tanta oferta e ilusión de falsa felicidad, pensemos que tenemos la posibilidad de pensar y repensar las decisiones antes de actuar.

 

Asi que comadre, compadre.. Celebremos con alegría y pasión, pero no olvidemos que luego se nos acercan nuevas fiestas y nuevos gastos, no permitamos que estas fiestas del bicentenario se nos “repita” por 12, 24 o 36 meses!

 

 

Que el zapateo no me gaste más que la suela de los zapatos,

Y aunque suene fuerte el creditazo,

Que no me engañen los plazos, mucho menos la gracia,

Que será al final mi desgracia,

Tal como le pasó a tantos amigos,

Que ni el guatón loloya,

Pudo ayudarles con los castigos.

 

 

Tiquitiquiti..

 

 

 

 

 

 

Consumo y Ahorro

 

Parece estar fuera de toda discusión la importancia que tiene el ahorro para una economía y su desarrollo. Sin embargo, en el análisis de las razones de ahorro del particular sí surgen contradicciones y diferencias entre diferentes autores. Sólo así se puede entender y explicar las numerosas páginas que en la literatura económica aparecen referidas a los motivos de ahorro y a las distintas teorías que tratan de explicar el ahorro de las familias.

 

El propio Keynes, en su Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero menciona en 1936, casi de pasada, lo que él llama “ocho motivos o fines importantes de carácter subjetivo que impulsan a los individuos a abstenerse de gastar sus ingresos”.

 

Esta discusión ha adquirido un cariz de actualidad y preocupación a la vista de la tendencia que presentan las economías de los países desarrollados en sus tasas de ahorro privado y, particularmente, de las familias. Muchas causas y razones han sido argumentadas, en gran medida bajo el cobijo intelectual de la teoría del ciclo vital de Franco Modigliani. Sin embargo, otras razones, señaladas por los defensores de otras teorías sobre el ahorro han sido, cuando menos, relegadas a un segundo plano.

 

Las motivaciones del ahorro de las economías domésticas se pueden agrupar en tres grandes bloques, a partir de la clasificación establecida por Argandoña (1995), cada uno de los cuales da lugar a una teoría explicativa de la acumulación de riqueza vía ahorro: 1) Distribución de los recursos para el consumo a lo largo del tiempo, con especial consideración de las épocas de bajos ingresos (retiro sobre todo ), e incluyendo la acumulación de fondos para otros fines. Esta motivación, da lugar, de la mano de Franco Modigliani y de Richard Brumberg, a la teoría del ciclo de vida. 2) Solidaridad con las generaciones futuras, manifestada en la transferencia de fondos a las mismas mediante donaciones intervivos, herencias, legados, regalos, etc. Conviene distinguir la existencia de herencias no deseadas o no planeadas, de las que se dejan de modo expreso. Esta motivación constituye el modelo multigeneracional, dinástico o altruísta, principal teoría alternativa a la del ciclo vital y desarrollada por Robert J. Barrow. 3) Precaución o disposición de unos fondos para hacer frente a emergencias. Aunque no se ha constituido como una teoría propia como tal, pese a la modelización de Angus Deaton, su origen debe mucho a la discusión entre los dos anteriores modelos.

 

La teoría keynesiana

 

La explicación más frecuente en los años cuarenta y cincuenta para explicar el ahorro familiar fue la keynesiana. Keynes (1936) suponía una relación directa y sencilla del consumo y, por lo tanto, del ahorro con la renta disponible, con una propensión marginal al consumo constante o decreciente con la renta, y con una propensión media al consumo menor a la marginal y también decreciente con la renta.

 

Esta formulación keynesiana respecto a que el ahorro depende del nivel de la renta, creciendo a medida que ésta aumenta, es un reflejo de su “ley psicológica fundamental”, según la cual los individuos aumentan su consumo cuando su renta crece, pero menos que proporcionalmente.

 

Los primeros estudios empíricos fueron favorables a esta formulación, pero pronto empezaron a surgir problemas empíricos: se preveyeron tasas de ahorro muy altas tras la segunda guerra mundial, que no se dieron, los errores de predicción eran cada vez mayores, la extrapolación de las hipótesis keynesianas hacia el pasado implicaba el absurdo de un nivel de ahorro negativo a finales del siglo XIX, etc.

 

Aportaciones empíricas como las de Kuznets (1946), Goldsmith (1951) y Denison (1955) mostraron la debilidad de la explicación keynesiana. Además había una razón teórica para el rechazo de este modelo: su falta de fundamentos microeconómicos sólidos, ya que supone que los agentes no forman expectativas, no son capaces de tener en cuenta el futuro en las decisiones presentes (debido fundamentalmente a restricciones de liquidez), son miopes, incapaces de pensar en el futuro, guiándose únicamente por la renta corriente en el momento actual para tomar  una decisión de ahorro.

 

Así, se inicia el primer paso hacia la apertura de esta teoría con las formulaciones de Brady y Friedman (1947) y de Duesenberry (1949). Estos avances constituyen los primeros pasos tímidos en el proceso de contemplar las decisiones de los consumidores como un proceso optimizador a lo largo de la vida del sujeto, sin que el momento actual tenga que ser la unidad temporal elegida en este proceso optimizador, sino la vida del sujeto.

 

Fuente: Iinsuficiencias de la teoría del ciclo vital en el comportamiento ahorrador, Fernando Lera López, Departamento de Economía, Universidad Pública de Navarra

Pensión Anticipada

El 19 de Agosto se hace efectiva la última modificación que la ley establece sobre las exigencias para optar a una pensión anticipada.  Este decreto entró en vigencia el año 2004 y comprende una serie de cambios a estos requisitos, los cuales han ido aplicándose de manera escalonada entre Agosto del año 2004 y Agosto del presente año tal como se muestra a continuación:

 

*Gradualidad de requisitos para pensionarse anticipadamente:


¿Por qué surge la necesidad de imponer estas exigencias?

La pensión anticipada rara vez es una opción que las personas tomen de manera voluntaria o con gran planificación.  La mayor parte de ellos eligen esta vía luego de haber perdido sus empleos, generalmente después de los 50 años.  Luego de esta edad la probabilidad de encontrar un trabajo baja dramáticamente en comparación a los otros rangos etarios, sin embargo, las obligaciones para ellos aún son bastante elevadas, con hijos en la universidad, todavía pagando créditos hipotecarios y más de 30 años de vida por delante.

Lo anterior los obliga a aceptar un empleo por un sueldo equivalente a una fracción de lo que recibían anteriormente, forzándolos a solicitar su pensión anticipada con el fin de complementar su nuevo salario y así posponer el problema hasta el día en que ya no puedan seguir trabajando.   Es en éste momento cuando el individuo se resigna y tiene que ajustar bruscamente su nivel de vida, sin contar con ningún ahorro adicional para cubrir contingencias como enfermedades graves; tema que se hace aún más serio por el alza continua en el precio de las Isapres, directamente proporcional a la edad de las personas.

Lamentablemente lo que se requiere ahorrar está lejos de lo que dice la ley. En la redacción del decreto 3.500 de 1980 se utilizaron supuestos que no han sido reflejo de la realidad.  Algunos ejemplos de ello es que se asumió que las personas trabajarían continuamente entre los 25 y los 65 años; en la práctica, las personas en promedio cotizan entre 8 y 9 meses de los 12 de cada año.  Las expectativas de vida no son estáticas, cada 7 años estas aumentan en uno, por lo que al momento de jubilar, por un lado las personas han ahorrado menos y por el otro deben solventar más años de pensión de lo que debían hacerlo hace 30 años atrás.   Algo aún más difícil de prever son las condiciones económicas, las cuales han cambiado radicalmente hoy en día en comparación a lo que se estaba viviendo en la década de los 80 y 90, cambiando las rentabilidades que se pueden obtener de las inversiones y por lo tanto las de los fondos de pensión. Estas son algunas de las variables que causan que una persona con un sueldo inferior al tope imponible se jubile hoy en día con una pensión que bordea el 40% de su ingreso… este porcentaje se comporta de manera inversamente proporcional al ingreso, es decir, mientras mayor es este último, mayor es el problema ya que menor es la tasa de reemplazo se obtiene (tasa de reemplazo = Monto Jubilación / Promedio de los últimos Ingresos).

El mensaje es claro, y mientras más joven es la persona mayor es la responsabilidad.  Tenemos que cambiar nuestra conducta de ahorro.  El tema de la jubilación requiere de una atención particular y estamos todos en la obligación de revisar nuestra situación personal y modificar nuestros hábitos –es hora de colocarnos lentes y terminar con esta miopía que nos afecta la visión-, hay diferentes herramientas disponibles y beneficios que podemos aprovechar en este sentido, el cambio debemos hacerlo hoy, porque el impacto lo vamos a ver en nuestro futuro.   De todas formas no es algo que se vaya a dejar al azar o a nuestra simple voluntad, ya que de no realizar este cambio, las medidas por parte del Estado se van a poner cada vez más duras en esta materia, a través de alzas en las cotizaciones obligatorias u otras formas que aseguren un capital mínimo para no encontrarse en el futuro en una situación de deuda que no pueda financiar, como es el caso de algunas economías.  

El panorama no es desolador, sino más bien nos invita a reflexionar acerca del bienestar de la población de mayor edad de nuestro país, ya que si bien no hay certeza absoluta respecto de nada, estadísticamente las probabilidades de llegar a ese grupo etario son altas, y no queremos que cuando eso pase alguien más esté pensando en qué hacer con “nuestro problema”.